Con el comienzo de la semana también empieza la vuelta a la normalidad de todos los “extras” del fin de semana: comilonas familiares, patateo y demás delante de la tele, las copitas, el pan de más…y es que los excesos pasan factura si no se lleva entre semana una dieta equilibrada y se práctica deporte y además, eso hay que unirle que a medida que envejecemos, nuestro metabolismo se va ralentizando y le va costando más ser igual de rápido que al principio.

Pero no hay que agobiarse, ni desesperarse y si realmente se quiere perder peso, solo hay que hay que ponerse en manos de un profesional, explicarle tu caso y te pondrá la dieta más adecuada para ti, que irá en función de tu edad y actividad que realices habitualmente.
Y esto no es que me lo esté inventando yo, esto es lo que nos contó el endocrino al que acompañé a una amiga. Ella quería perder peso y me preguntó qué dieta de las miles que hay sería la más adecuada para ella. Acto seguido de preguntarme esto, le dije que no hiciera caso de tantas dietas que aparecen cada día, esas que te prometen bajar de peso rápidamente, pero que lo que se les olvida decir es lo rápido que se recupera, sin contar con todas  las deficiencias nutritivas que acarrea al organismo: anemia, falta de potasio, caída del cabello..

Después de la charla “maternal” que le solté a mi amiga, llamamos a un endocrino y nos plantamos al día siguiente en su consulta. Lo primero que hicimos al llegar fue preguntarle como dos locas sobre las “Dietas de Moda” que había ahora. Queríamos saber qué había de cierto y de estafa en cada una de ellas.

¿Conocéis la Dieta Disociada? No se trata de una dieta donde existan alimentos prohibidos, sino de combinaciones inadecuadas de alimentos donde la peor de todas es la mezcla de hidratos de carbono (arroz, pastas, pan, verduras, frutas…) con proteínas o grasas. La razón que da es que nuestro organismo no está adaptado para asimilar estos nutrientes por separado si se toman juntos. De tal manera, que solo consigue que cojamos peso y tengamos digestiones más pesadas. Es cierto que se consumen menos calorías al no haber mezcla, pero su fundamento no tiene mucho peso ya que hay determinados alimentos -como los garbanzos- que tienen de los tres nutrientes: proteínas, hidratos de carbono y grasas.

Es mundialmente conocida la Dieta Dukan. Tiene el mismo número de seguidores que de detractores. Se basa en el consumo a voluntad de proteínas: carnes, pescado, marisco, huevos e hidratos de carbono simples controlados y acompañada de salvado de avena.  Existen 4 fases (ataque, crucero, consolidación y estabilización). Es en la primera fase donde se ve la mayor pérdida de peso, ya que solo se pueden consumir proteínas. A lo largo del resto de fases, se va incorporando poco a poco, grasas e hidratos de carbono compuestos.
Es una dieta peligrosa tanto para los riñones por el exceso de este nutriente y por la falta de energía que aporta al organismo.

La Dieta de la zona, es una dieta saludable y efectiva que ayuda también a frenar el envejecimiento. Lo que se pretende es conseguir el equilibrio hormonal, mantener los niveles de insulina a raya. Para ello hay que equilibrar la ingesta de hidratos de carbono, proteínas y grasas a 40-30-30 respectivamente, realizar cinco comidas al día para que el metabolismo esté continuamente trabajando y practicar deporte con normalidad. Es la dieta perfecta para las amantes del pescado azul ya que es un alimento base para esta dieta por su alto contenido en aceite graso Omega-3.

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